The Way of the Samurai

Inkyo Mori
Parte II

Todos quedaron un poco sorprendidos ante los conocimientos de Yoritomo Yuma, sin embargo, Sentchi notó algo especial en el joven samurai. Siempre que se dirigía hacia alguien, hacía un leve movimiento con el hombre , hacia atrás, de modo que los pliegues de su kimono ocultaban por completo el mon de la familia Yoritomo y el mon de la escuela de bushi.
"¿Tratas de esconder el mon de la familia Yoritomo??, preguntó directa y descortésmente Sentchi, quien se sentía ofendido por la actitud de Yuma.
“De ninguna manera”, contestó Yuma, “Si llevo un kimono amplio, es porque me resulta más cómodo para el estilo …despreocupado… de nuestra…prestigiosa …escuela”. El último comentario de Yuma puso un tanto tenso el ambiente, sin embargo, él tomó su abanico y salió sonriente, como si nada hubiese pasado y se encaminó hacia el torii de Inkyo Mori, lugar donde se encontrarían los seis jóvenes samurai con los magistrados de jade.
Ya al caer la noche los samurai se dirigieron al lugar de reunión.

View
Inkyo Mori
Parte I

En una noche tranquila de primavera, al suave movimiento del oleaje, elOjo de la Tormenta, uno de los mayores navíos del clan de la Mantis, se acercaba a una costa abrigada y poco profunda. La oscuridad del paisaje se rompía por una infinidad de faroles flotando sosbre las aguas, cerca de un pequeño embarcadero.
Por orden del daimyo comenzaron a bajar los botes y, al cabo de unos minutos, los samurai de la tripulación del Ojo de la Tormenta se encontraban ya en tierra firme.
De pie en el muelle se podía ver a dos figuras. Conforme los samurai se acercaban, pudieron distinguir los mon del cangrejo y el fénix.
El primero de los hombres en hablar fue el cangrejo. Este samurai vestía un kimono bastante simple de color verde oscuro, llevaba un montsuki púrpura con el mon de la familia kuni a los dos lados y el mon del cangrejo a la espalda. Su rostro era el de un hombre de mundo, curtido por una vida de viajes, y de él emanaba un aura especial. El ambiente se sentía un poco más frío y lúgubre en su presencia.
“¡Do ishimashite! (sean bienvenidos)” dijo el samurai en cuantolos que venían del barco ya estaban cerca. “Estamos en Inkyo Kita (Retiro Norte), cerca de Kita no Mura (el pueblo del Norte), yo soy Kuni Yusei, magistrado de jade, y es para mi motivo de orgullo tener tan ilustres visitas”.
Kuni Yusei hizo una reverencia a Tsuruchi Kou, un daimyo provincial del clan de la mantis y
capitán del Ojo de la Tormenta, e hizo lugar al samurai del fénix para que tomara la palabra, pero ante el silencio de éste, el daimyo habló.
" Nosotros nos sentimos honrados ante esta magnífica recepción", dijo dando un vistazo a los numerosos faroles que adornaban con elegancia el lugar, “hemos tenido un viaje largo y difícil antes de llegar a estas aguas, es bueno saber que Inkyo Kita sigue siendo tan agradable como siempre”.
Luego del saludo de lso dos samurai, comenzaron a presentarse los demás que venían en el barco. Todos eran samurai de la mantis recién salidos de sus respectivos dojo tras aprender su primera técnica de escuela. El grupo lo componían seis samurai: Yoritomo Sentchi, Yoritomo Yuma, Yoritomo Akuru y Yoritomo Bakuru de la familia y escuela de bushi Yoritomo; Tsuruchi Ryo, quien llevaba poco tiempo en la embarcación, de la escuela bushi especializada en arquería de la familia Tsuruchi; y moshi Masato, un shugenja de los sacerdotes veneradores del sol de la familia Moshi.
Después de terminadas las presentaciones, con una escueta presentación de Isawa Takumi, los hombres caminaron hacia el único edificio que podía verse en las cercanías: La posada del viejo Shoto. El edificio de la posada era bastante espacioso, construido principalmente de madera y resultaba muy acogedor. El diseño y los adornos no denotaban mayormente alguna alineación del lugar a alguno de los clanes en especial, aunque sí podía advertirse que la posada era bastante próspera y, par prosperar en un lugar tan apartado y deshabitado como Inkyo Kita, era muy probable que el establecimiento contara con algún patrocinador.
Al interior de la posada todo estaba dispuesto para los visitantes. En unas mesas un poco m´s largas de lo común para una posadam había varias fuentes con diversos manjares: pescados, botamochi (pasta de azuki cubierta de masa de arroz), wagashi (dulces de estilo rokuganés), etc. También había té y varias bottellas de sake.
Un hombre anciano y robusto se encontraba sentado cerca de una mesa y, junto a él, una hermosa mujer estaba sirviendo sake cuando los hombresentraron.
“¡Do ishimashite!, ¡Do Ishimashite mis señores!”, dijo el hombre viejo poniénsose de pie, "Espero que les guste la bienvenida de la posada del viejo Shoto.
Los samurai no prestaron mucha atención al posadero y se ubicaron en las mesas. El viejo Shoto atendió las mesa una a una hasta llegar a la de Yoritomo Sentchi y Tsuruchi Ryo.
“Buenas noches mis señores”, dijo el viejo haciendo una exagerada reverencia, “si hay algo en que este humilde anciano pueda ser útil a los buenos señores mantis, háganmelo saber por favor…Es tan agradable tener de huéspedes a tan nobles señores, después de despedir a los samurai del León es un alivio tener este nivel de visitantes…No es ue hya nada de malo en los señores del León, no malinterpreten mis palabras, pero ya saben …”
“¿Samurais del León estuvieron aquí?”, preguntó Sentchi, más preocupado de las implicaciones en el futuro inmediato de tal información que del modo descortés de hablar del posadero.
“Pues sí, mi señor, estuviron aquí la semana pasada, probablemente por el mismo motivo por el que ustedes ahora se encuentran acá, aunque no tengo pemitido revelarles nada, estoy seguro que a ustedes les irá mejor…”
"¿Mejor en qué?!, preguntó Ryo con curiosidad, pues pese a ser un simple posader, el hombre parecía mejor informado que ellos.
“¡En su prueba, claro!”, dijo el viejo Shoto y acto seguido se tapó la boca con las dos manos. “No se suponía que debía contarles eso…”
los dos samurai sonrieron y deajron ir al aconngojado viejo Shoto.
Tras comer, beber y descanzar unos momentos, en la habitación sólo quedaron los 6 jóvenes samurai que venían en el Ojo de la Tormenta.
"De qué creen que se trate todo esto?, preguntó Sentchi a sus compañeros.
“Pues parece evitente, Sentchi san”, respondió Yoritomo Yuma.
Yuma era un bushi Yoritomo, pero una excepción al bushi común de su escuela. Su padre fue un importante diplomático del clan de la Mantis, quien se casó con una actriz de la grulla. Su padre estableció su residencia en las tierras de la Grulla, cerca del palacio donde realizaba sus labores diplomáticas. El destino quizo que Yuma quedara sin padre a muy corta edad, y fue criado hasta su adolescencia en tierras de la Grulla. Su madre utilizó el dinero que dejó su padre, quien era muy hábil para los negocios, en los mejores instructores de arte, política, historia y esgrima para prparar a Yuma. Con un futuro brillante esperándole y habiéndose preparado con todo su esfuerzo hasta llegar a ser un muy buen duelista, todo indicaba que, tras unas pocs gestiones de la familia Yoritimo, Yuma estudiaría en la prestigiosa Academia Kakita de esgrima. Sin embargo, esas pocas gestiones jamás se realizaron porque el cortesano Yoritomo a cargo de las relaciones con la Grulla de aquella provincia, estaba demasiado ocupadocon asuntos comerciales como para prestar atención a los requerimientos del muchacho. Finalmente, yoritomo Yuma viajó con su madre a las Islas de la Seda y las Especias, y estudió en la escuela Yoritomo, aprendiéndo un estilo que, a su parecer, es indigno y deshonroso.
“El Hecho de que hayamos sido recibidos por dos magistrados de jade”, continuó Yuma, “y específicamente por un maestro kuni y uno Isawa que, como habrán notado por sus mon, pertenecen a los cazadores de brujas Kuni e inquisidores Isawa respectivamente, sólo puede significar una cosa: Estamos aquí por algo relacionado con el maho, la magia prohibida y blasfema, o con la corrupción de las tierras sombrías. Por nuestra juventud, ,e inclino a pensar que representamos al clan para ganar cupos para el cargo de magistrados de jade…Puede que incluso alguno de nosotros tenga el honor de servir en la Legión de Jade, pero eso es algo que sólo descubriremos más tarde”

View

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.