The Way of the Samurai

Inkyo Mori
Parte I

En una noche tranquila de primavera, al suave movimiento del oleaje, elOjo de la Tormenta, uno de los mayores navíos del clan de la Mantis, se acercaba a una costa abrigada y poco profunda. La oscuridad del paisaje se rompía por una infinidad de faroles flotando sosbre las aguas, cerca de un pequeño embarcadero.
Por orden del daimyo comenzaron a bajar los botes y, al cabo de unos minutos, los samurai de la tripulación del Ojo de la Tormenta se encontraban ya en tierra firme.
De pie en el muelle se podía ver a dos figuras. Conforme los samurai se acercaban, pudieron distinguir los mon del cangrejo y el fénix.
El primero de los hombres en hablar fue el cangrejo. Este samurai vestía un kimono bastante simple de color verde oscuro, llevaba un montsuki púrpura con el mon de la familia kuni a los dos lados y el mon del cangrejo a la espalda. Su rostro era el de un hombre de mundo, curtido por una vida de viajes, y de él emanaba un aura especial. El ambiente se sentía un poco más frío y lúgubre en su presencia.
“¡Do ishimashite! (sean bienvenidos)” dijo el samurai en cuantolos que venían del barco ya estaban cerca. “Estamos en Inkyo Kita (Retiro Norte), cerca de Kita no Mura (el pueblo del Norte), yo soy Kuni Yusei, magistrado de jade, y es para mi motivo de orgullo tener tan ilustres visitas”.
Kuni Yusei hizo una reverencia a Tsuruchi Kou, un daimyo provincial del clan de la mantis y
capitán del Ojo de la Tormenta, e hizo lugar al samurai del fénix para que tomara la palabra, pero ante el silencio de éste, el daimyo habló.
" Nosotros nos sentimos honrados ante esta magnífica recepción", dijo dando un vistazo a los numerosos faroles que adornaban con elegancia el lugar, “hemos tenido un viaje largo y difícil antes de llegar a estas aguas, es bueno saber que Inkyo Kita sigue siendo tan agradable como siempre”.
Luego del saludo de lso dos samurai, comenzaron a presentarse los demás que venían en el barco. Todos eran samurai de la mantis recién salidos de sus respectivos dojo tras aprender su primera técnica de escuela. El grupo lo componían seis samurai: Yoritomo Sentchi, Yoritomo Yuma, Yoritomo Akuru y Yoritomo Bakuru de la familia y escuela de bushi Yoritomo; Tsuruchi Ryo, quien llevaba poco tiempo en la embarcación, de la escuela bushi especializada en arquería de la familia Tsuruchi; y moshi Masato, un shugenja de los sacerdotes veneradores del sol de la familia Moshi.
Después de terminadas las presentaciones, con una escueta presentación de Isawa Takumi, los hombres caminaron hacia el único edificio que podía verse en las cercanías: La posada del viejo Shoto. El edificio de la posada era bastante espacioso, construido principalmente de madera y resultaba muy acogedor. El diseño y los adornos no denotaban mayormente alguna alineación del lugar a alguno de los clanes en especial, aunque sí podía advertirse que la posada era bastante próspera y, par prosperar en un lugar tan apartado y deshabitado como Inkyo Kita, era muy probable que el establecimiento contara con algún patrocinador.
Al interior de la posada todo estaba dispuesto para los visitantes. En unas mesas un poco m´s largas de lo común para una posadam había varias fuentes con diversos manjares: pescados, botamochi (pasta de azuki cubierta de masa de arroz), wagashi (dulces de estilo rokuganés), etc. También había té y varias bottellas de sake.
Un hombre anciano y robusto se encontraba sentado cerca de una mesa y, junto a él, una hermosa mujer estaba sirviendo sake cuando los hombresentraron.
“¡Do ishimashite!, ¡Do Ishimashite mis señores!”, dijo el hombre viejo poniénsose de pie, "Espero que les guste la bienvenida de la posada del viejo Shoto.
Los samurai no prestaron mucha atención al posadero y se ubicaron en las mesas. El viejo Shoto atendió las mesa una a una hasta llegar a la de Yoritomo Sentchi y Tsuruchi Ryo.
“Buenas noches mis señores”, dijo el viejo haciendo una exagerada reverencia, “si hay algo en que este humilde anciano pueda ser útil a los buenos señores mantis, háganmelo saber por favor…Es tan agradable tener de huéspedes a tan nobles señores, después de despedir a los samurai del León es un alivio tener este nivel de visitantes…No es ue hya nada de malo en los señores del León, no malinterpreten mis palabras, pero ya saben …”
“¿Samurais del León estuvieron aquí?”, preguntó Sentchi, más preocupado de las implicaciones en el futuro inmediato de tal información que del modo descortés de hablar del posadero.
“Pues sí, mi señor, estuviron aquí la semana pasada, probablemente por el mismo motivo por el que ustedes ahora se encuentran acá, aunque no tengo pemitido revelarles nada, estoy seguro que a ustedes les irá mejor…”
"¿Mejor en qué?!, preguntó Ryo con curiosidad, pues pese a ser un simple posader, el hombre parecía mejor informado que ellos.
“¡En su prueba, claro!”, dijo el viejo Shoto y acto seguido se tapó la boca con las dos manos. “No se suponía que debía contarles eso…”
los dos samurai sonrieron y deajron ir al aconngojado viejo Shoto.
Tras comer, beber y descanzar unos momentos, en la habitación sólo quedaron los 6 jóvenes samurai que venían en el Ojo de la Tormenta.
"De qué creen que se trate todo esto?, preguntó Sentchi a sus compañeros.
“Pues parece evitente, Sentchi san”, respondió Yoritomo Yuma.
Yuma era un bushi Yoritomo, pero una excepción al bushi común de su escuela. Su padre fue un importante diplomático del clan de la Mantis, quien se casó con una actriz de la grulla. Su padre estableció su residencia en las tierras de la Grulla, cerca del palacio donde realizaba sus labores diplomáticas. El destino quizo que Yuma quedara sin padre a muy corta edad, y fue criado hasta su adolescencia en tierras de la Grulla. Su madre utilizó el dinero que dejó su padre, quien era muy hábil para los negocios, en los mejores instructores de arte, política, historia y esgrima para prparar a Yuma. Con un futuro brillante esperándole y habiéndose preparado con todo su esfuerzo hasta llegar a ser un muy buen duelista, todo indicaba que, tras unas pocs gestiones de la familia Yoritimo, Yuma estudiaría en la prestigiosa Academia Kakita de esgrima. Sin embargo, esas pocas gestiones jamás se realizaron porque el cortesano Yoritomo a cargo de las relaciones con la Grulla de aquella provincia, estaba demasiado ocupadocon asuntos comerciales como para prestar atención a los requerimientos del muchacho. Finalmente, yoritomo Yuma viajó con su madre a las Islas de la Seda y las Especias, y estudió en la escuela Yoritomo, aprendiéndo un estilo que, a su parecer, es indigno y deshonroso.
“El Hecho de que hayamos sido recibidos por dos magistrados de jade”, continuó Yuma, “y específicamente por un maestro kuni y uno Isawa que, como habrán notado por sus mon, pertenecen a los cazadores de brujas Kuni e inquisidores Isawa respectivamente, sólo puede significar una cosa: Estamos aquí por algo relacionado con el maho, la magia prohibida y blasfema, o con la corrupción de las tierras sombrías. Por nuestra juventud, ,e inclino a pensar que representamos al clan para ganar cupos para el cargo de magistrados de jade…Puede que incluso alguno de nosotros tenga el honor de servir en la Legión de Jade, pero eso es algo que sólo descubriremos más tarde”

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Inkyo Mori
Parte II

Todos quedaron un poco sorprendidos ante los conocimientos de Yoritomo Yuma, sin embargo, Sentchi notó algo especial en el joven samurai. Siempre que se dirigía hacia alguien, hacía un leve movimiento con el hombre , hacia atrás, de modo que los pliegues de su kimono ocultaban por completo el mon de la familia Yoritomo y el mon de la escuela de bushi.
"¿Tratas de esconder el mon de la familia Yoritomo??, preguntó directa y descortésmente Sentchi, quien se sentía ofendido por la actitud de Yuma.
“De ninguna manera”, contestó Yuma, “Si llevo un kimono amplio, es porque me resulta más cómodo para el estilo …despreocupado… de nuestra…prestigiosa …escuela”. El último comentario de Yuma puso un tanto tenso el ambiente, sin embargo, él tomó su abanico y salió sonriente, como si nada hubiese pasado y se encaminó hacia el torii de Inkyo Mori, lugar donde se encontrarían los seis jóvenes samurai con los magistrados de jade.
Ya al caer la noche los samurai se dirigieron al lugar de reunión.

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En Busca de Respuestas

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Desde el borde del acantilado, aun en la lejanía la escena era fácil de observar. El plan había resultado, el reto de Tsuruchi Ryo en contra de Yasuki Fudo había resultado con una victoria a manos del campeón de Ryo-san, Toku Kensaru había acabado con su enemigo jurado y había cumplido su voto de sangre contra Yasuki Orochi, campeón de Fudo.

Mientras Fudo se alejaba como todo un cobarde, ignorando la solemne tradición del duelo iaijutsu me preparaba para continuar con el plan, dar aviso al ejercito de jade del resultado del duelo, y lo que esto significaba, que Yasuki Fudo era un ser corrupto por las Tierras Sombrías y un enemigo del imperio de Rokugan; más no logre dar media vuelta cuando los guardaespaldas de Fudo comenzaron a transformarse en enormes y horrendas criaturas, dignas de las pesadillas que a veces algunas personas mayores cuentan. A pesar de ver que inevitablemente un combate ocurriría en la playa, mis compañeros Ryo-san y Kensaru-san ya habían cumplido su labor, ahora me tocaba a mi ir a dar el aviso.

A toda velocidad logre llegar a Narayama y contactar a un emisario imperial al cual entregar el mensaje para el ejercito de jade, Narayama sería asediado por las fuerzas de Yasuki Fudo, las cuales incluían fuerzas corruptas entre sus filas. Cuando mis compañeros regresaban con algunos viejos conocidos de Ryo-san, pedí que me contaran lo ocurrido en la playa. La implacable fuerza de las criaturas acababa con facilidad con los combatientes que se quedaron en la playa, los monjes de Kaede-sama, algunos miembros de las mafias Yakuza, y la inquisidora Isawa Natsuki junto a sus samurai. La llegada de uno de estos viejos amigos de Ryo-san, Kuni Reichu, en conjunto con el plan de otro de estos, Kitsuki Takeshi, cambió el terreno de combate a nuestro favor, entre los poderes del shugenja especializado en acabar con las amenazas de las tierras sombrías Reichu-sama, y el brillante plan de Takeshi-san de dirigir a las criaturas a tierras húmedas para dificultar su movimiento, permitió acabar el combate con mucha mayor facilidad.

Sin embargo, no podíamos quedarnos mas, debíamos partir pues la ciudad pronto sería asediada, y el plan a seguir fue dirigirse a las tierras del león en búsqueda de Kitsu Wataru. Por desgracia teníamos que dejar atrás a Kensaru-san, pues sus heridas lo mantenían inconsciente y no quedaba tiempo que perder, después de despedirnos de Kaede-sama y pedirle que cuidara de nuestro compañero, partimos todos a las tierras del león.

Sin dar noticia de nuestro viaje gracias a mis contactos, pudimos llegar con rapidez en búsqueda del bibliotecario, con el cual esperábamos encontrar respuestas a algunas dudas y pistas sobre como proseguir con nuestra misión. Kitsu Wataru, un hombre de edad y muy cordial nos respondía lo mejor posible todas nuestras preguntas, obtuvimos incluso información que no buscábamos, como la existencia de Iuchiban y los portavoces de sangre, o sobre el entrenamiento de Kakita Miyamoto en el volcán Yagama de parte de un sabio kenku. Esta última historia resultaba de gran interés, pues entre los conocimientos que manejaba del bajo mundo se hablaba de que el herrero Nakata, vinculado a la lista que poseíamos, era un conocido o incluso amigo de Miyamoto, motivo por el cual decidimos dirigirnos al volcán, dando previamente advertencia al bibliotecario de no compartir su información con tanta facilidad, pues podría haber quienes la deseen para perjudicar a Rokugan. En esto nos mencionó que un hombre, Mirumoto Asahi había preguntado por este volcán, uno mas de los de la lista que debíamos proteger.

No paso mucho tiempo para encontrarnos con Asahi, pues al presenciar un duelo de iaijutsu que Takeshi-san deseaba presenciar después de haber cruzado palabras con un miembro de la familia Seppun que iba a participar de este duelo con un samurai del león, vimos como Asahi se presenta en defensa del león después de que este le concediera la victoria al Seppun al notar su superioridad mientras adoptaban postura y éste ultimo intentara atacarlo por la espalda. Asahi se presento formalmente ante el público presente como si fuese un héroe de la gente, y así logramos con facilidad seguir su paso hasta encontrarlo en el volcán Yagama, en el cual se dirigió a un templo dedicado al aire.

En el templo Reichu-sama mencionó la existencia de tres presencias con sus poderes místicos, sin embargo solo notamos que se encontraban Asahi y un samurai del clan de la grulla, el cual escuchamos mencionar como Kazuo, otro miembro de la lista al cual proteger.
Un duelo a muerte fuera de las puertas del templo era lo que iba a ocurrir, intentamos descubrir a la tercera presencia que comenzó a escapar, lo cual me otorgó una oportunidad para detener a los bushi antes de comenzar su duelo, mencionar que los espiaban y finalmente lo descubrimos, un shugenja que flotaba por los cielos en un intento de escape del cual Ryo-san se encargo con una simple flecha. Después de mostrarle al espía fallecido a estos jóvenes samurai, logramos descubrir que Asahi buscaba acabar con Kazuo debido a una visión entre la sangre de un pueblo del clan del dragón que habían sido asesinados, dicha magia fue realizada por Tamori Kanede, uno de los corruptos de nuestra lista; dicha magia resulto identificada inmediatamente por Reichu-sama como magia negra, o como se le llama en Rokugan, Maho.

Ante esto, pedimos a los bushi que no sucumbieran a los engaños que ciertos miembros de cada clan pretendían realizar, y pedirles que descansaran en el templo, mientras nosotros continuaríamos nuestra investigación, pues Ryo-san nos reveló que antes de la muerte de Kitsu Akiyama, este se mostró ante Ryo como el legendario Nakata. ¿Como un hombre podría haber vivido mas de doscientos años? ¿A caso estaría utilizando la técnica de Iuchiban para la vida eterna? Parecía que de pronto todas las dudas que habíamos dejado atrás en la tierra de los leones habían vuelto y con mas dudas. Lo que estaba claro, es que en la cima del volcán Yagama encontraríamos respuestas que Nakata prometió a Ryo-san.

En el camino a la cima, encontramos una cueva en el volcán, la cual contenía una forja. ¿Una forja en el volcán? ¿Sería el escondite de Nakata? Mientras nos formulábamos estas preguntas, Reichu-sama mencionó la presencia de un kami cerca, parecía que nos acercábamos a respuestas mas grandes de las esperadas. Finalmente, logramos llegar a la cima, y la primera imagen que se presenta era simplemente sorprendente. En el borde del cráter del volcán Yagama, un oni de quince metros aprisionado en jade se encontraba frente a nosotros, y de pronto, mientras Takeshi-san daba media vuelta, una voz familiar dijo su nombre… al voltear, nos encontrabamos con Nakata en su verdadera forma.

Ante nuestros ojos, se encontraba Nakata vestido de la forma que las leyendas urbanas mencionaban como un ninja. Nakata se sonríe, nos mira a todos y dice… “Amigos mios, les presento a mi maestro… el volcán Yagama”.

Kasuga Hiro

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